Los últimos años de trabajo desde casa e híbrido han hecho que todos nos sintamos cómodos con (o al menos acostumbrados a) plataformas de vídeo como Zoom. Casi todo el mundo está acostumbrado a ver un recuadro de la cara en la pantalla de su ordenador y no pensárselo dos veces.
Lo mismo podría decirse de los responsables de RRHH que reclutan, entrevistan y contratan a nuevos empleados o promocionan a los ya existentes. Según una encuesta reciente de la plataforma de contratación Indeed, 82% de los 1.100 encuestados indicaron que utilizaban plataformas de vídeo para entrevistar a los candidatos. El 94% afirmó que seguiría utilizando videoconferencias en el futuro.
Los beneficios son mutuos
Este enfoque más tecnológico de la contratación ha llegado para quedarse porque beneficia tanto a la empresa como al candidato. Los reclutadores tienen acceso a una gama más amplia de talentos porque la geografía es un problema menor, al menos al principio. En lugar de esperar a programar todas las entrevistas, el sistema virtual también puede acelerar el proceso seleccionando más rápidamente las entrevistas iniciales. Los candidatos también pueden invertir menos tiempo y esfuerzo en solicitar un empleo, ya que no tienen que desplazarse, disponen de más flexibilidad o controlan mejor el momento de la entrevista.
Crear un proceso formal
Formalizar el proceso de entrevistas garantiza la coherencia de las métricas de las entrevistas y la igualdad de trato de los candidatos. RRHH puede hacerlo en dos fases:
Prerregistro: La entrevista inicial debe tener un conjunto estándar de preguntas, que los candidatos pueden abordar desde la comodidad de su espacio de trabajo. Este formato debe aplicarse a todos los candidatos, aunque sean locales o internos. A continuación, el personal de contratación puede verlas todas, comparar notas y elegir a los candidatos, lo que reduce la probabilidad de que los prejuicios de contratación de una persona tengan una influencia indebida.
Entrevista en directo: Las empresas pueden realizar esta ronda de entrevistas en directo virtualmente o en persona. Es fundamental ofrecer la posibilidad de elegir el formato de entrevista a todos los candidatos. Los que realicen la entrevista en persona tendrán la ventaja de utilizar el formato tradicional, por lo que las empresas deberán tenerlo en cuenta a la hora de sopesar los puntos fuertes de los candidatos.
Conciliar esas diferencias
El objetivo es encontrar al mejor candidato para el puesto. Es probable que el personal de RRHH ya sepa sopesar las diferencias entre los formatos para encontrar a la persona que necesitan. Es de esperar que mejore con el tiempo, pero formalizar este proceso ayudará a proporcionar transparencia. Si el proceso parece opaco o injusto, los candidatos pueden plantearse emprender acciones legales, ya que todas las protecciones y derechos laborales se aplican también al proceso de contratación.